USTED EL MANUEl alboroto de 9-for-10 de Ginobili por la mitad segundo electrified los ventiladores de los estímulos.Usted Da ManuTim Duncan es el MVP de los estímulos, pero Manu Ginobili puede ser, ahora, el jugador más importante del baloncesto del mundo.
Para muchos, este equipo es más fuerte que los que salieron campeones en 1999 y en 2003.
Tras tres días de descanso, luego de superar por 4-1 a Phoenix Suns en la final de la Conferencia Oeste, San Antonio regresó a los entrenamientos, con la mira en la definición de la NBA. Su rival todavía no está definido ya que el sábado Detroit aplastó por 91-66 de local a Miami y dejó 3-3 la final del Este, que se define hoy y el ganador jugará por el título con San Antonio a partir del jueves.
En la espera, las especulaciones aumentan. Y entre ellas, ya surgen comparaciones entre estos Spurs 2005 y los equipos que ganaron el anillo para la franquicia, en 1999 y en 2003. Para muchos, el actual es mejor que aquéllos; así, también, lo sostiene la página en Internet de la NBA, en un artículo de Jeff Dengate.
En favor de este equipo, asegura: "Ginóbili, Parker y Bowen han madurado y asumieron roles más importantes en el equipo de los Spurs, relevando a Duncan de la carga de tener que hacerse cargo del conjunto".
En particular, acerca del bahiense, afirma: "Después de ganar la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas, Ginóbili surgió en esta temporada como una amenaza creíble, recibiendo su primera citación al All-Star Game y mejorando los récords personales en casi todas las categorías posibles.
Su producción suele crecer en los playoffs, pero este año sus números aumentaron hasta alturas asombrosas: en la postemporada promedia, por partido, 21,9 puntos, 5,6 rebotes y 4,2 asistencias". Una señal alentadora rumbo a la final de la liga más importante del mundo.
Baloncesto - Final de la NBA - 08-06-2005
Los Spurs saben que los Pistons no son los Suns
El tiempo de espera para conocer al rival que los Spurs de San Antonio tendrán en las Finales de la NBA, concluyó con la victoria de los Pistons de Detroit ante los Heat de Miami en el séptimo y decisivo partido de las finales de la Conferencia Este.
Los actuales campeones de liga serán a partir del jueves los rivales de los Spurs, que llevan más de una semana de vacaciones después de haber ganado fácil por 4-1 a los Suns de Phoenix el título en la Conferencia Oeste.
Lo que muchos ya habían anticipado en el mes de marzo como la final anticipada ahora es una realidad y los dos equipos que mejor expresan en el campo los fundamentos del baloncesto, una gran defensa, control del balón, juego de conjunto y selección de tiros a canasta deberán encontrar la manera de buscar el factor sorpresa que al final haga la diferencia en la serie al mejor de siete partidos.
Los Spurs ya están mentalizados por su entrenador, Gregg Popovich, que la historia que vivieron contra los Suns no tendrá nada que ver cuando se enfrenten a los Pistons y su peor error sería pensar que pueden hacer las mismas cosas.
Cómo jugar, la pregunta más importante
Rasheed Wallace
El primer gran dilema para los Spurs está en definir a qué elemento del juego prefieren darle prioridad, si a la defensa, fueron el mejor equipo de la liga en ese apartado con un promedio de sólo 83,3 puntos permitidos a los equipos rivales, o al ataque arrollador que tuvieron ante los Suns.
Los Spurs fueron los primeros sorprendidos por la gran efectividad que tuvieron con su ataque ante los Suns, el equipo con el mejor promedio de la liga, pero que en el apartado defensivo mostraron todas las deficiencias.
Los Pistons no tienen a ninguna estrella, pero su entrenador Larry Brown, que es el maestro de Popovich, sabe perfectamente como hacer que en cada partido alguno de los jugadores surja para ser decisivo, aunque el escolta Richard Hamilton se ha convertido en toda una garantía en el apartado del ataque.
No es un Tim Duncan, la gran figura de los Spurs y la única estrella que va haber en las Finales, pero Hamilton hace su trabajo a la perfección y cada día tiene más seguridad como jugador.
Lo mismo sucede con el base Chauncey Billups, un jugador que es toda una garantía cuando llegan los momentos de presión y el equipo necesita de sus puntos, mientras que el alero Rasheed Wallace puede ser polémico, pero también sabe responder mejor que nadie cuando peor están las cosas.
El pívot Ben Wallace no falla en su aportación defensiva y el alero Tayshaun Prince es el comodín del equipo porque puede hacer cualquier cosa que le ordenen.
En el banquillo, Brown tiene al base Lindsey Hunter, uno de los mejores defensores del equipo, y el alero Antonio McDyess sabe como ayudar Brown podrían darle más minutos de juego al base Carlos Arroyo, que conoce muy bien a Parker y Ginóbili
al equipo, lo mismo que el veterano pívot Elden Campbell, que puede ser factor decisivo a la hora de marcar a Duncan.
Hunter tendrá también la nada fácil misión de ayudar en el control de las acciones del escolta argentino Emanuel Ginóbili y del base francés Tony Parker, los otros dos jugadores que junto a Duncan forman un trío muy difícil de frenar en el ataque.
Brown podrían también darle más minutos de juego al base puertorriqueño Carlos Arroyo, que conoce muy bien a Parker y Ginóbili después de jugar en la Conferencia Oeste con los Jazz de Utah.
El crecimiento deportivo que han tenido tanto Parker como Ginóbili es lo que precisamente le permite a los Spurs salir como ligeros favoritos en las apuestas.
Pero Popovich no quiere oír hablar de tan favoritismo y por el contrario es consciente que enfrenten van a tener nada menos que a los campeones defensores del título.
Ni Popovich ni Brown se fían el uno del otro
Duncan
"Creo que nos olvidamos de quienes son los actuales campeones de liga", comentó Popovich. "Los Pistons tampoco quisieron darlos como favoritos ante los Heat y todos sabemos ya lo que sucedió en la serie, les ganaron dos partidos de visitantes".
Ambos equipos también empataron a 1-1 en los dos partidos que disputaron durante la temporada regular y en lo que también están de acuerdo los pronósticos es que la serie de las Finales tendrá que decidirse en el séptimo partido, algo que no sucede desde la temporada de 1994.
Brown no tiene ningún problema en las valoraciones que hacen sobre su equipo, entre otras cosas, porque nunca son las acertadas al carecer del elemento fundamental que poseen y que es el crear siempre el factor sorpresa.
El entrenador de los Pistons sabe que uno de esos factores sorpresa debe ser el encontrar la mejor manera para controlar las acciones de Duncan tanto en ataque como en defensa, pero la más importante es que Ginóbili, Parker y el veterano alero reserva Robert Horry no surjan como destacados.
"Duncan puede brillar, pero si evitamos que lo hagan otros tres jugadores más, entonces nuestras posibilidades de triunfo se incrementan", señaló Brown. "En Miami "Duncan puede brillar, pero si evitamos que lo hagan otros tres jugadores más, entonces nuestras posibilidades de triunfo se incrementan"
nos enfrentamos a dos estrellas y las claves de nuestro triunfo estuvieron cuando otros de sus jugadores no respondieron en los momentos decisivos".
Brown espera que el jueves cuando disputen el primer partido ambos equipos puedan comenzar a ir descubriendo sobre el campo quien de los dos va a tener más potencial para alcanzar el título de campeones de liga, que para los Spurs sería su tercero en los últimos siete años y para los Pistons el segundo consecutivo.